martes, febrero 7, 2023

Las narco avionetas y sus “lluvias blancas”: ya no necesitan pistas clandestinas 

La semana pasada, en pleno censo, una avioneta arrojó 175 kilos de cocaína en un sembrado al sur de Santa Fe. El valor de esa carga es de unos 875 mil dólares. Cocaína abandonada en un campo del sur de Santa Fe.

A veces son rumores, comentarios que no salen del pueblo: un peón de campo jura que escuchó el motor de una avioneta, otro dice que alcanzó a ver una «lluvia de bolsas». Y muy cada tanto es algo concreto: el miércoles por la mañana, mientras el país estaba pendiente del Censo Nacional, Gendarmería secuestró 175 kilos de cocaína escondidos en cuatro bolsas tipo arpillera.

Fue en una zona descampada ubicada entre Juan Bernabé Molina (Villa Constitución, Santa Fe) y Conesa (San Nicolás, Buenos Aires).

Los agentes de la División de Investigaciones Antidrogas Rosario habían llegado al lugar a partir de un llamado de lugareños. No hay pruebas pero tampoco dudas: la droga habría sido arrojada desde una «narco avioneta».

El Juzgado Federal Nº 4 y la Fiscalía Federal Nº 3 orientaron el secuestro de la droga. Asimismo, intervino la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) división Rosario.

Hace apenas unos días Clarín publicó un informe sobre la modalidad. Se trata de organizaciones de narcotraficantes paraguayos que enviaban cargamentos de cocaína boliviana. Por lo general, descargan o aterrizan en pistas clandestinas de Santiago del Estero o Chaco.

Dos cargamentos de cocaína valuados en más de un millón de dólares fueron abandonados en un campo al sur de Santa fe.
En esos destinos, las organizaciones de argentinos pagan entre 2.000 y 2.800 dólares por cada kilo de droga. Lo común es que cuenten con la complicidad de peones de campo, que cobran entre 2.500 y 5.000 dólares por «el servicio».

«Pero cada vez están llegando más lejos», advierte un fiscal federal. «Ya tuvimos casos de avionetas en Entre Ríos, Tandil, Dolores, San Pedro, Pergamino. Sabemos que en el último tiempo ni siquiera buscan pistas clandestinas. Te aterrizan en campos sembrados. Nos enteramos porque el dueño del campo hace la denuncia, de que les ‘barrieron 200 o 300 metros de soja’. Usan los campos. Hoy se está viendo eso».

No está claro cuál era el destino final del cargamento. Lo concreto es que en la Ciudad de Buenos Aires o el Conurbano el kilo de cocaína cuesta cerca de 5.000 dólares. Por lo que lo hallado tendría un valor de 875 mil dólares.

​»Los primeros viajes en narco avioneta que llegaban a la provincia eran de marihuana», recuerda un ex policía santafesino. Se refiera al periodo de 2008-2010. «El tema es que hasta ese momento la cocaína solo ingresaba por Salta, desde Bolivia. Desde que empezó a llegar desde Paraguay solo se ven avionetas que arrojan cocaína», detalla.

Por lo general, cuenta la fuente, el arreglo es entre los peones y los narcos. El piloto pertenece a la organización paraguaya y cobra entre 7.000 y 10.000 dólares de la organización de su país. «Ahora por ahí lanzan en cualquier sector y se ahorran el dinero de la ‘pista’. Pero es un riesgo. Deben retirar el cargamento enseguida porque cualquier campesino tiene un celular y llama a la Policía», agrega.

Los dueños de los campos denuncian que los narcos ya ni usan pistas: directamente bajan sobre los sembrados o los rastrojos.


«La gente del campo antes no era así. Ahora muchos se meten en el negocio. Los policías que recorren la zona suelen tener el problema de que son fáciles de reconocer por los campesinos. Por más que anden de civil, nos reconocen por la pinta de porteños. Y le avisan a las organizaciones. Ahí el dato vuela más rápido que internet», agrega el ex agente, que fue jefe de una fuerza federal.

Por estos días Esteban Lindor Alvarado (42) está siendo juzgado por la Justicia provincial de Santa Fe. Uno de los investigadores le aseguró a este diario que su organización, una de las dos más grandes de Rosario, junto a la de Los Monos, recibía siete cargamentos semanales arrojados desde avionetas. Todas volaban una ruta desde el sur de Paraguay. Desde Encarnación y Amambay, entre otras ciudades.

«Queremos trabajar con Argentina», dice Zully Rolón, Ministra de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) de Paraguay. «Con Patricia Bullrich (ex Ministra de Seguridad durante la presidencia de Mauricio Macri) trabajábamos mucho. Con este gobierno se frenó. Sentimos que no estábamos dentro de sus prioridades. De todas formas mantenemos contacto y nos relacionamos con Gendarmería y Prefectura», completa.

Dos cargamentos de cocaína valuados en más de un millón de dólares fueron abandonados en un campo al sur de Santa fe.

Por el tipo de avionetas utilizadas los cargamentos no suelen superar los 500 kilos. El piloto puede aterrizar y recibir la ayuda de personas que lo esperan para descargar. O directamente lanzar la «lluvia blanca», como se la llama en la jerga, mientras vuela.

«La mayoría de los cargamentos que entran de Bolivia a Paraguay tienen como destino final a Brasil», cuenta el fiscal federal antes citado. Y continúa: «El paso es por tierra, porque los brasileños tienen ley de derribo. Con Argentina, la criminalidad paraguaya se asentó en lo que es la logística aérea. El narcotráfico tiene muchos más recursos que nuestro Estado. Por ejemplo, en los montes cuentan con teléfonos satelitales, porque no hay señal.

La Policía no tiene manera de comunicarse», cierra el investigador. Fuente: Diario Clarín GL

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